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Vicepresidenta de la República rechaza amenazas contra venezolanos que residen en Bucaramanga.


  • La posición del Gobierno colombiano es de solidaridad y acompañamiento frente a la tragedia humanitaria que afrontan los ciudadanos del vecino país.
  • Advierte que cualquier ciudadano extranjero que incumpla la ley o cometa un crimen será procesado conforme a la justicia colombiana o deportado de inmediato.

Bogotá, D.C., 31 de julio de 2019. (@ViceColombia) La Vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez, rechaza, de manera contundente, el panfleto que está circulando en Bucaramanga, Santander, a nombre de un grupo que se autodenomina Bloque Central Colombia, a través del cual se lanzan amenazas contra los venezolanos que residen en la ciudad y contra las personas que los alberguen o los contraten.

Aclara que la posición del Gobierno colombiano es de solidaridad y acompañamiento frente a la tragedia humanitaria que afrontan los ciudadanos del vecino país, víctimas de la dictadura de Nicolás Maduro, y enfatiza en que no se tolerarán actos discriminatorios o violentos contra ellos.

“Queremos ser muy enfáticos: cualquier amenaza contra la vida de la población venezolana o colombo-venezolana, constituye un delito. Por tanto, los responsables de esos panfletos tendrán que afrontar consecuencias judiciales”, señala.

Así mismo, invita a todos los connacionales a respaldar y acompañar, dentro de sus posibilidades, a los venezolanos que se han visto obligados a salir de su país, pues muchos de los migrantes son hijos de colombianos que se trasladaron a Venezuela durante los últimos treinta años. 

Sin embargo, advierte que cualquier venezolano que incumpla la ley o cometa un crimen será procesado conforme a la justicia colombiana o deportado de inmediato. “La delincuencia en Colombia es inaceptable, cualquiera sea la nacionalidad. No podemos permitir que se estigmatice a los venezolanos, pero tampoco que haya delincuentes que se amparen en nuestra generosidad, para llegar a delinquir. Aquí no hay espacio para el odio ni para la xenofobia”, concluye.


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