Especiales Vicepresidencia

Discurso

Palabras de la Vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez en la entrega del Doctorado Honoris Causa en Ciencias Sociales, al Ministro de Educación y de la Juventud de Francia, Jean-Michel Blanquer

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Cartagena de Indias, 16 de septiembre de 2019

Muy buenos días. 

Tenemos que lograr que este sistema de universidades colombianas tenga más reconocimiento y más participación en las grandes decisiones de los temas nacionales. 

Para mí es un honor dirigir estas palabras de saludo y de repetición del afecto y la admiración al ministro Jean Michel Blanquer. Como él lo mencionó, tuvimos la oportunidad de conocernos cuando fui embajadora en Francia y tuve la oportunidad de pedirle una cita, en ese momento el ministro era el Director de Altos Estudios para América Latina, posteriormente el presidente del Instituto de las Américas.

Me impresionó mucho, primero su conocimiento sobre América Latina, segundo su pasión al hablar de Colombia, su sencillez y su gran profundidad y riqueza intelectual. Desde entonces, aunque no nos frecuentamos tanto como quisiera, sé que hemos tenido una vinculación estrecha porque los temas que nos interesan son los mismos: el progreso de la humanidad, el desarrollo y el progreso de Colombia y es saber que a través de la cooperación tenemos nosotros en el país una oportunidad para dar pasos largos hacia el futuro y sin duda Francia es un país, muy valioso para Colombia.

Es un país del cual siempre hemos recibido una cooperación pertinente, generosa y es un país con el cual vamos a dar grandes pasos hacia adelante. Para amar un país no necesariamente hay que nacer en él, el ministro Blanquer no nació en Colombia, pero sabemos que ama a Colombia. Su dominio impecable del español, no solamente es producto de estos tres años que vivió aquí, sino de su interés permanente de leer y escribir en español, lograr descifrar enigmas que tenemos nosotros mismos sobre qué somos como país. 

Yo he tenido la oportunidad y el privilegio que me dio el presidente de liderar este proceso de la conmemoración del Bicentenario de Colombia y estoy impresionada de ver el desconocimiento que tenemos sobre lo que somos y de allí nace, muchas veces, el pesimismo y la actitud negativa, la polarización que, como lo decía el ministro, es una polarización que muchas veces es un cinismo que nos lleva a despreciarnos, a desconocernos los unos a los otros, cuando lo que tenemos que hacer es reconocernos en esta diversidad.

Han pasado 200 años desde la Independencia de Colombia y son 200 años que llevamos en un proceso de construcción del Estado, de las instituciones, la economía y de nuestra sociedad. No somos una sociedad perfecta, pero somos una sociedad que ha logrado construir mucho más de lo que nosotros reconocemos y es en el valor de todo esto que hemos hecho durante 200 años, en lo cual queremos con el presidente Iván Duque invitar a los colombianos a tomar conciencia de ese valor.

Siempre se habla de lo que significó la Revolución Francesa en el año 1786, la identificación de los principios de libertad, igualdad, fraternidad. Cuando uno revisa cómo fueron los antecedentes de la independencia de Colombia se encuentra que, en 1786, aquí en Colombia, personas sencillas, del común: los comuneros, hablaban de libertad, fraternidad y de igualdad… en esa época teníamos esclavos. En esa historia encontramos que el pensamiento colombiano desde muchos años atrás ha estado identificado con lo más selecto, con lo más sofisticado del pensamiento universal, el cual tenemos que cultivar cada vez más ese pensamiento y la riqueza de lo que somos. 

Estamos en un teatro magnífico y es un placer enorme verlo absolutamente lleno de personas que vienen a oír al Ministro de Educación de Francia, acompañado de nuestros docentes, investigadores, estudiantes, padres de familia y tanta gente valiosa. Estoy segura que todos salimos regocijados al escucharlo, estamos ansiosos de leer su trilogía y que oportunidad maravillosa la que nos da el doctor Consuegra de tener en nuestras manos su libro La Escuela de la Vida.

Tuve oportunidad de ojear un poco sobre el prólogo y me identifico con usted doctor Consuegra, porque el ministro y hoy doctorado de esta universidad, doctor Jean Michel Blanquer, es una persona que no ha parado toda su vida de aprender, conocer, interesarse por la educación, pero lo más maravilloso, como él mismo lo acaba de decir, de querer compartir su saber y eso es lo que es un maestro, un maestro de todos los días.

Sabemos que hoy es el Ministro de Educación de Francia, sabemos que su liderazgo trasciende enormemente las fronteras de su país y también sabemos, cómo lo ha dicho una de las personas que también participan en la presentación de este libro, uno de estos colombianos que hace parte de esta diáspora colombiana tan maravillosa que tenemos, el doctor Nelson Vallejo, yo creo que algún día va a ser el biógrafo de los ministros de educación franceses. Estoy segura que él algún día escribirá sobre lo que ha sido el transcurrir de la juventud francesa durante las últimas décadas y tantas cosas valiosas que tiene esa juventud francesa. 

El doctor Nelson Vallejo también en la presentación de su libro se refiere, no solamente al intelectual, sino al político, el intelectual que cada vez más lo vemos entrando a este campo de la política, posiblemente, sin ninguna aspiración, de manera desinteresada, pero estamos absolutamente seguros que la política tiene interés en tenerlo en esta vida por una razón porque es que la política tiene que entenderlo a usted por una razón, la política tiene que ver con el buen manejo del Estado para el buen progreso de la sociedad.

Yo quiero hacer esa invitación a los jóvenes que nos acompañan. No puede haber un buen progreso de la sociedad si no hay un buen manejo del Estado y no puede haber un buen manejo del Estado si no hay gente que ingrese a la política, con el conocimiento necesario, con el compromiso de manejar el Estado a través de una institucionalidad fuerte, sólida y confiable, pero también con el compromiso de servir. 

Queremos muchos jóvenes colombianos en los campos de la ciencia, la tecnología y la innovación, pero también los necesitamos en el campo de la política, preparándose para manejar el Estado. No se llega al Estado a improvisar a buscar títulos, figuración o riqueza. Se debe llegar al Estado a servir con desinterés, a compartir el conocimiento como lo hace con tanta generosidad el Ministro y esa es la razón por la cual está también hoy en Colombia.

Tenemos nuestra Misión de Sabios, una Misión que el presidente Iván Duque ha organizado para que logremos trabajar de la mano de los mejores expertos, entre otros un Premio Nobel francés, que nos están acompañando a definir una hoja de ruta para Colombia en ocho áreas claves del conocimiento que serán esenciales para el desarrollo, el progreso de la humanidad. Las energías renovables, los océanos, las ciencias de la salud y la de la vida, las ciencias básicas y del espacio, todo lo relacionado con las tecnologías de información y la cuarta revolución industrial, el campo de la genética y de la nanotecnología. En todas las ocho áreas estamos seguros que vamos a contar con unas recomendaciones que van a permitir que Colombia tenga esta hoja de ruta hacia el conocimiento. 

Cuando hablamos de compartir conocimiento, como lo ha hecho usted con tanta generosidad siempre, yo quiero decir ministro y ministra María Victoria (Angulo), en el pasado tener acceso a la educación superior de calidad era un privilegio, en el pasado hablarle de becas a jóvenes de estrato 1, 2 y 3 era una suerte, se lo ganaban con esfuerzo, algunos tenían el privilegio de acceder a ellas y los que quedaban por fuera de las becas y seguían excluidos de la educación, del progreso, de la posibilidad de aportar al desarrollo de la sociedad.

Nosotros no tenemos ningún pretexto para no darle educación superior de calidad a todos nuestros jóvenes porque tenemos la tecnología. Porque a través de las tecnologías de información y de comunicaciones y de la educación digital, hoy podemos hacer intercambio de programas y de cooperación sincera, auténtica, sin ánimo de lucro, sin ningún interés. 

Que las mejores universidades de Colombia, Francia y Europa, de todos los países compartan sus programas académicos, que podamos tener graduandos en Colombia, ojalá con 3 y 4 años de universidad. Aquí seguimos con programas de 5 años cuando vemos que hay montones de países que tienen pregrados de 3 años y medio o 4 años y lo que tenemos que hacer después es inducir todo este esfuerzo a que nuestros estudiantes tengan maestrías, doctorados, tengan una educación de más calidad. 

Llegó la hora de que toda esta cooperación en materia de educación se convierta en un programa pionero entre Francia y Colombia para compartir en nuestras principales universidades públicas programas académicos de gran calidad que estén al acceso de estudiantes colombianos y franceses que le den título y grado a quienes hagan esos estudios y que, a través del trabajo de ustedes, permitan ese reconocimiento mutuo de los títulos. 

Que quienes estudian en Francia no tengan que pasar aquí meses y años esperando las apostillas ni el reconocimiento del Ministerio de Educación para poder trabajar en Francia y lo mismo, que quienes estudiaron en Colombia puedan tener la posibilidad de trabajar en Francia, si hay reconocimiento mutuo a esos grados que se otorgan. 

De tal manera que quiero invitarlos a ustedes dos a que de verdad dejemos ese primer cimiento de un programa ambicioso de educación digital que a través de un teléfono o un computador le permita al más humilde de los colombianos tener la posibilidad de acceder a una educación de calidad y allí veremos, con seguridad, muchísimos doctorados que en el futuro nos podrán conducir por nuevos caminos para el progreso de la humanidad.

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