Especiales Vicepresidencia

Discurso

Palabras de la Vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez en la 75º Asamblea Nacional de la ANDI.

Medellín, 15 de agosto de 2019.
 
Esta mañana Bruce Mac Master recordaba que yo he venido a muchas asambleas de la Andi, y es cierto. Acá, en el lado izquierdo, pueden ver cuando nos inaugurábamos en el Ministerio de Comercio Exterior hace 20 años. Muchos de los temas de los que se ha hablado hoy, también los trabajamos desde hace 20 años. Por supuesto que no he estado en las 75 últimas asambleas, pero por lo menos, sí en las últimas 20.
 
Hace un año estuvimos ya en este cargo, revisando cuáles iban a ser nuestras funciones en la Vicepresidencia. En primer lugar, quiero recordarles que este es un gobierno que ha basado su Plan Nacional de Desarrollo y, además, la concepción que tenemos sobre el manejo del Estado, en tres ejes: la legalidad, el emprendimiento y la equidad.
 
Qué importante cuando escuchábamos hablar al profesor Nouriel Roubini sobre la necesidad de la inclusión social, esa es la equidad a la que tanto le hemos apostado nosotros, pero siempre bajo el supuesto de que a este país le podamos dar el desarrollo, la equidad que requiere, siempre y cuando haya crecimiento económico. Esa es la prioridad del Gobierno Nacional.
 
Pero también quiero recordarles que es uno de los pocos planes de desarrollo que, hasta ahora, se ha concebido bajo los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que, como ustedes saben, tienen un grupo de objetivos relacionados con las personas y todo lo que tiene que ver con la salud, la seguridad alimentaria, etc… un segundo grupo relacionado con el planeta, la sostenibilidad ambiental, los efectos del cambio climático y cómo contribuir a esa sostenibilidad; tercero, el tema de la prosperidad; y también dos grupos más, relacionados con las instituciones, especialmente la justicia, la seguridad jurídica y, por último, las alianzas.
 
Estos tres ejes son importantes para el sector empresarial colombiano, primero, por la legalidad. Necesitamos un país que progrese, porque hay unas reglas de juego que son claras, predecibles, pero, sobre todo, que nos comprometen a todos en el cumplimiento de la ley, el cual no puede depender del estado de ánimo de quiénes son los sujetos de la misma; el cumplimiento de la ley debe ser obligatorio para todos, desde el más sencillo, hasta el más encumbrado de los ciudadanos.
 
Solamente donde se cumple la ley, donde hay Estado de Derecho, hay reales posibilidades de progreso, pero uno de los graves problemas de la ilegalidad en Colombia ha sido justamente la corrupción, ese mal que nos aqueja a nosotros y que les ha quitado tantos recursos a los colombianos. Hay muchísimas cifras, la verdad es que ese es uno de los propósitos que tenemos con la Secretaría de Transparencia, tener cifras que nos sirvan de línea base.
 
El Contralor anterior decía que la corrupción nos había quitado cerca de 80 billones de pesos, hay cifras que hablan de 50, otras que hablan de 17 billones. Ayer nos decían que se pierden 1000 millones al día. Cualquiera que sea la cifra, es una monstruosidad y no podemos permitirnos ese lujo, necesitamos que Colombia le apueste a acabar con la corrupción, sabiendo que este es un mal en el mundo entero y que, según el Fondo Monetario Internacional, le está quitando dos puntos de crecimiento al Producto Interno Bruto mundial.
 
¿Por qué es importante el emprendimiento? Cuando empezamos a trabajar una política pública de emprendimiento que se llamaba Jóvenes Emprendedores Exportadores, decíamos: aquí hay que apostarle a que surjan nuevas empresas, a que sean los jóvenes los que arranquen con un espíritu empresarial, pero también fortalecer el emprendimiento de quienes ya lo tienen.
 
Colombia es el séptimo país con la mayor tasa de nueva actividad empresarial. En materia de equidad, es importante porque tenemos cifras de desigualdad que son inaceptables, solamente en la medida en que trabajemos de manera continua, con más crecimiento económico, más generación del empleo de calidad, vamos a lograr cerrar esa brecha social y sobre todo la brecha entre las regiones. Y acá es muy importante recordar, si queremos hablar de equidad, que hay que incluir a las mujeres: más mujeres en las empresas, más mujeres en la economía, más mujeres en el mercado laboral, ello, sin duda, nos va a generar más crecimiento económico.
 
Nuestra apuesta con el Presidente Iván Duque siempre ha sido clara, no es vergonzante, le apostamos al crecimiento económico y al desarrollo empresarial. Siempre hemos trabajado por el crecimiento empresarial y sabemos que en Colombia tenemos empresarios que han crecido a pesar de los obstáculos del Gobierno, a pesar, a veces, de un ambiente no muy amigable, de parte de los distintos gobiernos. Ha sido una falla enorme no tener gobiernos que se la jueguen a fondo y que toda su actividad esté dedicada a generar esa mayor productividad, facilitando los negocios y los trámites del sector empresarial.
 
Colombia, en 1980, tenía un Producto Interno Bruto que era 35% superior al de Malasia y era la mitad del de Corea del Sur. Malasia tenía problemas parecidos a los de Colombia, nos decía el profesor Roubini, claro, una guerrilla terrible y una guerrilla que, con una política estricta de seguridad y de Estado de Derecho, se pudo reducir. Y resolvieron apostarle al sector agrícola, por ejemplo, a la palma, y a partir de ese sector, han convertido a Malasia en un país exportador de tecnología, lo mismo sucede con Corea del Sur. En el caso de Colombia, el PIB, en el 2000, se triplicó, mientras que el de Malasia se cuadruplicó y el de Corea se multiplicó por nueve.
 
Hay que crecer más y crecer más rápido, nosotros nos hemos ido ralentizando, desacelerando, aunque estamos creciendo mucho mejor que toda la región. Estamos convencidos de que el desarrollo económico no depende sólo de la implementación de políticas económicas, se necesita trabajar en cuatro áreas que ha definido claramente la OCDE, ahora estamos en la OCDE y es muy importante revisar cómo se están viendo a sí mismos los países más desarrollados y los países que se parecen a Colombia.
 
Primero, están las trampas de la productividad, basadas en aquellos países que se dedicaron a la explotación de los recursos naturales y a exportar esas materias primas; entonces, ya hemos visto todas las consecuencias que tiene un modelo de crecimiento, basado en esas materias primas; segundo, la trampa de la pobreza, que es un riesgo enorme, muchos países que han tenido un progreso, de pronto, pueden tener un retroceso porque no ha habido un crecimiento sostenible de la clase media y esa es una de nuestras apuestas: trabajar por lograr la formalización de los recursos humanos en Colombia y de las empresas; tercero, la trampa de la institucionalidad, es fundamental fortalecer instituciones y cuando hablamos en este Gobierno de legalidad, estamos hablando de eso, un Estado con instituciones creíbles, legítimas, predecibles, con reglas estables; por último, la trampa medioambiental, donde sabemos que no se hay que explotar recursos naturales a cualquier costo, de manera irresponsable; tenemos una responsabilidad enorme con las nuevas generaciones.
 
El sector empresarial en Colombia tiene que apostarle a lo que es el desarrollo empresarial, hay que apostarle a lo que significa ser empresario, a creer en la inversión, en el capital, en la generación de riqueza, en la economía de mercado. Somos un país con un modelo económico imperfecto, tenemos que ver cómo lo mejoramos. Pero lo que no puede suceder es tener una actitud vergonzante sobre lo que significa la actividad y la inversión privada.
 
Quiero hacerles una invitación: que salgan y hagan una campaña de publicidad sobre lo que significan las empresas en Colombia, como lo que estamos haciendo en el Gobierno del presidente Duque, que es, precisamente, defender un modelo de desarrollo, de democracia y de sistema económico que, por supuesto, debemos perfeccionar entre todos, mejorarlo desde adentro.
 
Pero no podemos seguir reconociendo sólo en estos foros tan importantes, la importancia del sector empresarial, aquí hay que hacer una campaña de publicidad, hay que salir a mercadear lo que significa el sector empresarial; aquí hay que decirles a los colombianos que ser empresario no es ser un bandido, que tener riqueza no es un pecado y que lo que hacemos justamente es promover la generación de empleos y salarios cada vez más justos para los trabajadores. Ojalá muchos de ustedes, entre más aumenten sus utilidades, más las compartan con sus trabajadores, vía aumentos en la productividad o bonificaciones por productividad.
 
Tenemos que mostrar que cualquiera, grande, mediana o pequeña empresa, es necesaria para el desarrollo nacional y para la generación de empleo. Por eso, yo quiero decirles que no puede seguir una actitud vergonzante del sector empresarial, cuando aquí tenemos todo para defender y todo para perder. Debemos tener la autoestima alta y saber que Colombia ha sido posible gracias, en muy buena parte, a lo que hace el sector empresarial, y tenemos que hacer más, más rápido, mejor y hacerlo entre todos.
 
Hace un año comenzó nuestro trabajo. Bruce Mac Master me invitó para saber lo que íbamos a hacer en la Vicepresidencia y le dije que en el decreto de funciones que el Presidente nos asignó, estamos trabajando los temas de género; de transparencia; el desarrollo de las regiones; la conmemoración del Bicentenario; la Misión de Sabios; los temas de la discapacidad, este último, un tema importante e invisible, el cual debemos visibilizar y trabajar; coordinar el sector de infraestructura con ese extraordinario equipo que tenemos allí y algunos proyectos especiales.
 
Durante este tiempo, hemos hecho, sobre todo, en el sector empresarial, los pactos por el crecimiento económico y la generación de empleo, porque lo macro es indispensable, es una condición necesaria, pero no es suficiente, este país tiene que ver lo sectorial, lo micro. En lo transversal, nos hemos dedicado a promover el desarrollo de la infraestructura y, por supuesto, la logística, y a mantener los mercados abiertos.
 
No sabemos qué va a pasar en la guerra comercial, pero mientras tanto, a mantener mercados abiertos, a defender nuestra producción, sí, cuando haya prácticas ilegales de comercio o desleales, pero tenemos que lograr que los mercados estén abiertos para la producción colombiana y dedicarnos a desarrollar lo micro.
 
Por eso, ha sido tan importante el trabajo que se inició desde el día 1 del gobierno del Presidente Iván Duque, a través del cual se busca, con la labor extraordinaria de Clara Parra, volver a crear un sistema de competitividad.
 
Resulta que nosotros, después de 20 años, estamos hablando de la importancia de la competitividad. Pero, por fortuna, hay gente valiosa y seria, entre ellos, el Ministro de Comercio Exterior, que está presidiendo todo este trabajo, y tenemos al Presidente de la República de cabeza, comprometido, y por eso, la reunión de la Comisión Nacional de Competitividad se ha hace con la presencia del mandatario.
 
La comisión tiene sus cuatro comités asesores en Ciencia Tecnología e Innovación; en el Sistema de Formación de Innovación Agropecuaria; de la Economía Naranja en el que son importantes todas las industrias culturales y la Comisión Intersectorial de Propiedad Intelectual, que tiene que ver con el tema de ciencia tecnología e innovación y el Comité de Regionalización.
 
En todos estos comités tenemos esa conexión de regiones y Gobierno nacional. Está, en cada uno de esos comités, el Ministro de Comercio Exterior, José Manuel Restrepo; el Ministro de Agricultura, Andrés Valencia y la Directora de Planeación, Gloria Alonso. Todos están haciendo un trabajo sistémico, el cual consideramos que es fundamental para lograr llegar a las regiones con el mismo discurso, las mismas políticas y una mejor implementación cada vez.
 
Dentro de lo sectorial, resolvimos mirar sector por sector de la economía colombiana, qué está pasando, cuáles son sus cuellos de botella, cómo podemos desde el gobierno ayudar a destrabar esos cuellos de botella, pero que sea claro, aquí no hay ni beneficios fiscales hechos a la medida de las empresas, lo que se iba a hacer en materia fiscal ya se hizo con una buena Ley de Financiamiento, de la cual habló esta mañana el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla. Tampoco podemos caer en decisiones en función de una empresa, sin una visión sectorial de cadenas de producción y sobre todo de cadenas que puedan insertarse en las cadenas globales y fue así como miramos distintas variables:
  1. Cuáles eran las importaciones mundiales de cada uno de estos sectores. 
  2. Cuál es el potencial exportador que tienen, qué tanto han aumentado sus exportaciones en los últimos años.
  3. Cuál es el índice de valor agregado que tiene cada uno de estos sectores. 
  4. Cuál es el índice de complejidad de esa producción, para lograr que, entre mayor valor agregado, tenga más prioridad.
  5. El entorno productivo, para hacer una apuesta ambiciosa.
Aquí les pedimos a todos los sectores: hay que tratar de duplicarse, duplicar exportaciones, duplicar empleo, duplicar inversión y producción. Con estos criterios, seleccionamos unos sectores, unas cadenas prioritarias, nos reunimos entonces durante los últimos casi cuatro meses, con cada una de estas cadenas, con reglas claras, con nada de lugares comunes y tener un foco en que cualquier apoyo del Gobierno tiene que estar orientado a bienes públicos, eso es muy importante, por ejemplo, en el sector agrícola.
 
Lo más importante de un pacto, que como su nombre lo indica, concurren dos partes, es que se compromete cada una a algo, no era simplemente el Gobierno pensando en qué más hace, o los empresarios pensando en qué más les da el Gobierno, sino a qué nos vamos comprometer las dos partes y el trabajo fue muy estimulante porque las empresas, los sectores y los gremios encontraron que había que trabajar mucho en el interior de las empresas.
 
Los aumentos en productividad muchas veces tienen que ver con decisiones de política pública, pero mucho con el trabajo hacia el interior de las empresas y fue así como en ese primer grupo de pactos seleccionamos 12 cadenas, que representan 45 gremios de la producción: cacao, turismo, carne, BPO, alimentos procesados, economía naranja, construcción agroforestal, moda, industrias de movimiento, químicos, plásticos, cosméticos, pinturas, software y tecnologías de la información, y así se firmaron estos pactos.
 
No les leeré los compromisos en cada uno de los pactos, pero si los tres más importantes. La industria cárnica se comprometió a generar 51 mil empleos; esta no fue una cifra que nosotros pedimos ni impusimos, el Gobierno no podía poner metas y no las pusimos, fue lo que el propio sector privado dijo: si el Gobierno simplifica los trámites y soluciona determinados cuellos de botella, nosotros podemos crecer en 51 mil empleos, incrementar la producción en 3.7 billones. Sólo la industria cárnica, incrementar las exportaciones en 420 millones de dólares, incrementar las exportaciones de alto valor agregado en 204 millones de dólares.
 
En ese grupo, también está la industria de movimiento, esto quiere decir automotriz, metalmecánica, aeronáutica, donde ahora tenemos un potencial enorme, aeropartes y también industria de astilleros. Aquí, el incremento de la producción puede ser de 1.8 billones, se aumentarían las exportaciones en 848 millones de dólares y se generarían 18 mil empleos nuevos. Por ejemplo, el presidente de Airbus nos decía que Colombia puede ser un extraordinario proveedor de muchas de las partes de la industria aeronáutica, y a eso hay que apostarle.
 
Por último, en la industria de software pueden incrementar las exportaciones en 64 millones de dólares y generar por lo menos 17.000 empleos. ¿Qué tipo de compromisos hicimos en el Gobierno? Repito: simplificar trámites, garantizar mucho mayor transparencia en temas como licencias sanitarias, facilitar los procesos de las consultas, que sabemos la dificultad que generan, y lo importante de estos primeros 12 pactos, repito, es que 45 gremios significan un aumento de 6.2 billones de pesos en inversiones, un aumento de 13 billones de pesos en producción, aumento de 3.576 millones de dólares en exportaciones y un aumento del 213% en empleos.
 
Esto es lo que el propio sector privado nos ha dicho: “podemos generar 866 mil empleos”, y por eso, lo que hemos hecho con el consejero para la Gestión del Gobierno; Carlos Enrique Moreno; la Consejera para la Competitividad, Clara Parra; Con el ministro José Manuel Restrepo; la Directora de Planeación; la Ministra de las TIC y la Ministra de Transporte es hacer unos compromisos, un ejercicio de coordinación y de gerencia al interior del Gobierno, porque las tareas tienen que ser cumplidas en un plazo corto. En tres meses, el Gobierno tiene que cumplir la mayor parte de sus tareas, y el mediano plazo es de aquí a diciembre, de tal manera que, cumpliendo con este compromiso, esperamos que el sector privado nos dé todos esos resultados.
 
¿Qué otra cosa hemos hecho en la Vicepresidencia? Se creó un comité coordinador para todo el tema de infraestructura. Eso lo presido yo, por eso es que estoy metida en los temas de infraestructura, pero yo no me pongo casco y botas ni digo, que soy la ministra, la ministra es la ministra y tiene un extraordinario equipo de dos viceministros, un extraordinario director de la ANI y un extraordinario director de Invías. ¿Y qué hicimos? Dijimos: hay mucho pesimismo, a veces mucho populismo y amarillismo, y entonces dicen que nada se va a poder y resulta que lo que nos habían dicho que funcionaba perfecto, no estaba funcionando así. Nos encontramos que lo necesario, era viabilizar los proyectos de infraestructura, el tema de las licencias ambientales y la titulación de predios.
 
Había seis proyectos que estaban funcionando muy bien, tres que tenían problemas, veinte con pocos avances -ejecuciones del 5% o 7%- y en este momento, tenemos la satisfacción de decir que el 75%, que son 22 programas de infraestructura, están en pleno funcionamiento, varios de ellos, con cierres financieros. Todos estamos trabajando en eso, pero sin duda, la infraestructura es la campeona, la Ministra es la campeona y su equipo es el campeón.
 
En este decreto, desde la Vicepresidencia entendimos que lo sencillo no se había hecho, era lo obvio. Analizamos cómo lograr un trabajo sistémico, todo el Gobierno apostándole al crecimiento de la infraestructura y también apostándole a que el sistema financiero tenga confianza en el desarrollo de la infraestructura.
 
Sabemos la pesadilla del tema de la corrupción, pero no podemos, por eso, decir que se paró la infraestructura, cuando el país la necesita. Me siento satisfecha y confiada del trabajo que se está haciendo en ese sector y las cifras han estado evidenciando los resultados. Hoy salió el crecimiento, y felicito al Ministro de Hacienda, que tampoco se ha dejado apabullar por las críticas, fíjense que el 3% del crecimiento sí era posible y también la infraestructura creciendo un 13.4%.
 
Todas las vías que antes estaban en rojo, las vemos en verde, y qué hemos dicho: no es suficiente sentarnos a ver como impulsamos las 4G que ya encontramos diseñadas. Nosotros somos un gobierno que cree en seguir construyendo sobre lo que ya viene, lo bueno lo reconocemos, lo continuamos; lo que consideramos que hay que cambiar, pues esa es la obligación, lo cambiamos.
 
Estuve en la inauguración del Túnel de Oriente, un proyecto de 22 kilómetros, con 8 kilómetros de túnel, el más largo de América Latina, yo me quito el sombrero y honro esa visión de largo plazo y esa capacidad que tiene el alma paisa de construir sobre lo construido, no importan las diferencias políticas ni las limitaciones económicas. Pero, sobre todo, esa capacidad de pensar en grande, de pensar a nivel estratégico y de pensar a nivel nacional.
 
Nosotros tenemos que seguir diseñando esta hoja de ruta en materia de infraestructura, por eso, invité a un grupo de expertos y les agradezco enormemente porque están todos allí: Juan Benavides, Manuel Leal Angarita, Guillermo Perry, Clemente del Valle, Ramiro Vásquez, que, además, es el hacedor del Metro del Medellín; Diana Espinoza, Juan Carlos Saavedra, Germán Lleras y Gabriel Taboada, y ellos vienen reuniéndose con nosotros para diseñar esa hoja de ruta en cinco áreas que son:
  1. La arquitectura institucional que necesita el sector de infraestructura, cómo seguimos fortaleciendo a la ANI para que no le queden grandes proyectos como el Canal del Dique, el de la Mojana, tenemos que desarrollar la Orinoquía y esto depende de una mejor arquitectura institucional.
  2. Las fuentes de pago y de financiación, claro que necesitamos a la banca colombiana, claro que necesitamos a la banca multilateral, pero tenemos que ser más creativos y por eso también es importante la emisión de Mercado de Capitales que el pasado 9 de agosto presentó sus recomendaciones, parte de lo que hemos venido trabajando, y también confieso, había allí una propuesta mía de campaña que es titularizar parte de los flujos futuros de las concesiones, sacarlos al mercado de capitales, financiar las empresas para que puedan empezar proyectos nuevos en materia de aeropuertos, ferrovías y en el transporte multimodal, porque el país tiene que pensar en grande.
  3. El tema es el de los accesos y pasos urbanos para el transporte público, la congestión en las grandes ciudades, la tragedia de Bogotá, precisamente, por la falta de una política en esta materia, la logística, el mantenimiento y la sostenibilidad, que es otro de los problemas: se acaban las concesiones y no hay recursos aprovisionados y no hay una fuente cierta para lograr ese mantenimiento. De tal manera, que se ha logrado desenredar la infraestructura, eso nos tiene muy satisfechos.
Otro tema en el que estamos trabajando es el tema de género, hablar de equidad, significa hablar de incluir a la mujer, entendiendo que no estamos pidiendo que nos hagan el favor de nada, estamos diciendo que las mujeres tenemos que contribuir al desarrollo nacional, que tenemos plenas capacidades, que hemos demostrado la inteligencia, la competencia y los méritos para ocupar los primeros lugares.
 
Hablar de inclusión es hablar de meter a la mujer, es hablar de lograr que las niñas, además de estudiar psicología, sociología, y otras carreras muy importantes, también estudien ingenierías, matemáticas, tecnología, porque como lo ha dicho Christine Lagarde, expresidenta del Fondo Monetario Internacional, ahora presidenta -por primera vez una mujer- del Banco Central Europeo, la economía mundial puede crecer un 35% más, si las mujeres entran de lleno al mercado laboral, si las mujeres son empresarias y emprendedoras. Por eso, nuestra apuesta con el presidente también es la equidad de género.
 
Tenemos un gabinete con un 50% de mujeres, con una característica extraordinaria: el 100% del gabinete, los hombres y las mujeres, están trabajando para que la equidad de género sea una realidad con las políticas públicas de este gobierno, en educación, en salud, en infraestructura.
 
Queremos que haya más mujeres en las juntas directivas. Para la próxima asamblea de la ANDI voy a pedir dos temas: la Misión de Sabios, que ya nos va a presentar sus resultados en diciembre y el tema de la mujer, saber qué está pasando con las mujeres en las juntas directivas del sector empresarial.
 
Hemos crecido un 17% en el año 2018, pero resulta que, en el promedio mundial, a comienzos del año 2014-2015, era el 20% de las mujeres en las juntas directivas, ahora a nivel mundial es el 35%. Bien nos aplaudimos cuando decimos que pasamos del 11% al 17%, pues el 17% es la mitad del 35% que hay en la media de los países de la OCDE.
 
Ahora que hacemos parte de la OCDE, debemos comportarnos como esos países que le han apostado a que el crecimiento del desarrollo empresarial de las mujeres, signifique más puestos de trabajo, empresas más rentables y este es un tema en el que Colombia esta avanzando.
 
La tasa de participación laboral de las mujeres en América Latina es del 50%, mientras que los hombres ocupan el 75%. La brecha de las mujeres en el mercado laboral es del 65%, la de los hombres, el 85%. En los años 60, el 20% de las mujeres trabajaban en el mundo, hoy lo hace el 66% de las mujeres.
 
Otro de nuestros temas es la corrupción, la transparencia, tenemos que ver cómo somos más eficaces en la justicia, cómo logramos que los corruptos estén en la cárcel y se acaben los beneficios como la casa por cárcel. Cómo lograr que la justicia les quite los recursos a los corruptos e inicie procesos de extinción de dominio, pero también el tema de la transparencia es lo fundamental. Con más transparencia podemos evitar la corrupción y necesitamos un Estado transparente y empresas que le apuesten a esa transparencia, porque desafortunadamente el índice de percepción de corrupción en Colombia es muy alto, según el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional, Colombia ocupó el puesto 99 entre 180 países. El 84% de los encuestados considera que las empresas pueden mejorar la sociedad, pero hay muchas empresas que dicen que si no pagan una coima no logran las autorizaciones o los negocios.
 
El país ya ha sufrido suficiente con lo que significa la corrupción y por eso sabemos que aquí está la élite del desarrollo empresarial de Colombia y necesitamos el trabajo de todos ustedes ayudándonos a mostrar que Colombia es un país que ejercerá liderazgo en esa mayor transparencia y la lucha contra la corrupción, y lograr así, que el ambiente de negocios sea cada vez más predecible.
 
Hemos hecho un trabajo con la Secretaría de Transparencia a nivel empresarial en la lucha contra la corrupción, les enviamos una carta a todos los gremios de la producción, invitándolos a firmar unos pactos por la transparencia. Vamos a empezar con la Ministra de Minas, el próximo martes 20 de marzo, en un pacto que es por la transparencia del sector minero energético, y a partir de allí, queremos que todos los gremios -poco a poco- vayan trabajando con nosotros en ese pacto.Otro tema muy importante: la Misión de Sabios. Esta Misión de Sabios tiene una cosa maravillosa. En primer lugar, no es la primera, ya en el Gobierno de César Gaviria se hizo una Misión de Sabios. En el año 1994, cuando ya se iba a acabar el Gobierno, entregaron su informe, lamentablemente, no hubo tiempo de implementarlo. El presidente Duque esta vez dijo “vamos a hacerlo desde el comienzo” y yo he tenido el encargo de liderar esta Misión de Sabios y resolví pedirles a varios embajadores, entre ellos el de Reino Unido, que me ayudaran a conseguir sabios en sus países en distintos temas. Y tenemos una Misión extraordinaria, 47 miembros nacionales y extranjeros, de los cuales el 60% son nacionales, dos ganadores del premio Nobel, que nos están trabajando gratis para hacer una hoja de ruta, para que Colombia pueda, ahora sí, dedicarse a hacer investigación, al desarrollo, a generar innovación en ocho áreas claves del conocimiento:
  1. Tecnologías convergentes e industrias 4G: esto es algo en lo que hemos trabajado mucho con Diego Hernández, el director de Colciencias, con Carlos Enrique Moreno, con la Ministra de Educación, con el Ministro de Comercio, con todo el Gobierno. Pero Colombia no puede quedarse de espectador en esta revolución industrial.
  2. Industrias creativas y culturales.
  3. La emisión de las energías sostenible.
  4. Ciencias de la vida y de la salud.
  5. Biotecnología- Bioeconomía y Medioambiente.
  6. Océanos y recursos hidrobiológicos.
  7. Ciencias sociales y desarrollo humano con equidad.
  8. Ciencias básicas y del espacio.
Finalmente, entre las cosas que hacemos, está el Bicentenario, que es muy importante. Hace ocho días, Colombia cumplió 200 años de haberse independizado, y cuando el Presidente nos pidió hacer este trabajo de la conmemoración con la Ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez, y todo el Gobierno nos preguntamos qué íbamos a celebrar y llegamos a la conclusión de que no sería únicamente la batalla del 7 de agosto en 1819, porque resulta que los intentos de Colombia por independizarse habían empezado mucho antes, tenemos que entender que el país es parte de un proceso, este es un país en transición, joven, no podemos tener complacencia de decir perdonémonos todos los defectos, pero tampoco nos demos palo todos los días, diciendo que somos el peor país, porque es la información que todos los días nos están transmitiendo. Este es un país del que todos tenemos mucho para sentirnos orgullosos. Los que hicieron hace 200 años, los que hicieron hace 100 años, los que están haciendo ahora y los que tenemos que hacer para los siguientes años.
 
Una cosa maravillosa: le pedí al maestro Botero, regálenos un logo para el Bicentenario, confieso que yo estaba esperando una gorda hermosa, con la bandera de Colombia, y nos hizo unas manos tendidas. Yo dije: ¿por qué será este dibujo? Pues el maestro Botero me dio la respuesta más maravillosa de todas, me dijo: Resolví preguntarle a la gente en Europa qué idea se le venía a la cabeza cuando les mencionaba Colombia. Y la gente respondió que Colombia eran unas manos tendidas, solidaridad, generosidad.  Y es que, lo que está haciendo Colombia por Venezuela, por ejemplo, no lo ha hecho ningún país.
 
Si pensamos que además de solidaridad, tenemos talento, creatividad, ingenio, sector empresarial, riqueza natural, una ubicación maravillosa, tanta gente resiliente… pues sentimos que este es un país que se merece el esfuerzo de todos, y por eso, yo quiero invitarlos a sentirnos más colombianos que nunca. Porque dentro de cien años, cuando celebremos el tercer centenario, ese país va a ser producto de lo que todos y cada uno de nosotros decidamos hacer hoy de Colombia: o el país del pesimismo, donde dicen que todo es malo y a todos se les ataca y estamos llenos de divisiones y de odios, o el país donde digamos “vamos para adelante”, pasemos muchas páginas y pidámosle a la justicia que funcione.
 
Esta mañana, en el panel de los exministros de Hacienda, ¡maravilloso!, todos se saludaron, se reconocieron, se echaron flores, así en el pasado hayan tenido diferencias. Todo eso está bien, porque es verdadero, hay que mirar hacia adelante. Lo que sí no comparto es cuando decía Nouriel Roubini que este Gobierno está incumpliendo en el Acuerdo, pues no está incumpliendo el Acuerdo de Paz.  Lo que pasa es que ese Acuerdo tenía un problema: no había presupuesto, hoy se le ha dado el presupuesto; no había ninguno de los planes de desarrollo territorial, ya se hicieron todos; no había posibilidad de darles continuidad a los sitios donde están las ETCR, porque se acababan en agosto y se extendieron indefinidamente, y se han incluido recursos importantes, lo estamos haciendo, estamos cumpliendo.
 
También nos decían que la inseguridad está creciendo recientemente, pues lamentablemente sí, pero saben una cosa, es que también recientemente se nos creció el narcotráfico. Hace cinco, cuatro y tres años, pasamos de 40 mil hectáreas de coca sembradas a 206 mil. La violencia y la inseguridad están concentradas sobre todo en esos sitios donde creció tanto el narcotráfico,por eso, aquí no podemos tener actitudes dubitativas. Nosotros, así como tenemos que defender la empresa privada, el desarrollo económico, la economía de mercado, la democracia que tenemos, también tenemos que luchar todos, sin tener actitudes dubitativas contra el narcotráfico porque, o es el narcotráfico o es la sociedad, y a los hijos nuestros y a las generaciones que están acá en el tercer centenario, no les podemos hacer nosotros ese crimen de dejarles que el narcotráfico siga creciendo en Colombia.
 
De tal manera que aquí hay muchas apuestas por hacer, mucho por lo cual sentirnos orgullosos y sin duda el sector empresarial tiene que seguir ejerciendo el liderazgo, pero con una actitud cada vez más convencida y, sobre todo, con una mayor autoestima de lo que significa ser empresario. ¡Gracias a ustedes por los empleos que generan!​

  

 

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