Especiales Vicepresidencia

Discurso

Palabras de la Vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez, Marta Lucía Ramírez en la conmemoración de la Batalla del Pienta.

Charalá, 4 de agosto de 2019
 
Buenas tardes, quiero saludar en primer lugar –y perdónenme por romper el protocolo- a este pueblo charaleño, agradecerles a ustedes por lo que hicieron hace doscientos años, pero también por haber tenido tanta paciencia, esperar doscientos años a que se reconociera la importancia de Charalá en lo que significó esa gesta libertadora. Pero aquí estamos hoy cumpliendo con Charalá, cumpliendo con Santander, porque fue el compromiso que asumió el Presidente Iván Duque, tan pronto comenzó nuestro gobierno. Y aquí estamos diciendo, gracias Charalá, gracias a lo que significó Pienta.
 
Hoy tenemos al país hablando de historia, y eso va a durar por muchos meses más. Mientras dure nuestro gobierno, vamos a estar recordando que la independencia, que la libertad, fueron producto de un proceso.
 
Gracias, señor gobernador por esta condecoración que me honra, cinco mujeres condecoradas hoy, eso nos muestra que en Colombia están pasando muchas cosas. Tener en nuestro pecho lo que significa esta condecoración, es muy valioso, y esto nos compromete más que nunca con Santander. Dicen que el que viene a Santander, se vuelve santandereano. Yo he venido cientos de veces en mi vida, por eso, también me siento más santandereana que nunca.
 
Yo me siento muy complacida de estar acá, en nombre del señor Presidente Iván Duque, haciendo un testimonio de gratitud, un testimonio de admiración por lo que significa Charalá hoy, y por lo que significó hace doscientos años en esta historia independentista de Colombia. Hemos recorrido los caminos que nos permitieron hilvanar el triunfo de la Batalla de Boyacá. Evocar también a tantos charaleños caídos en combate, nos hace sentir muy comprometidos con honrar su memoria. Y por eso, saludo a todas las familias de esos mártires, casi cuatrocientos que, hace doscientos años, cayeron en este mismo lugar. Porque ellos, con su carácter, su reciedumbre, su determinación, salieron -a sabiendas de la desventaja en que se encontraban- a entregar sus vidas, a ofrecer su muerte, para frenar a ese ejército realista.
 
Para fortuna de todos, la vida transcurre hoy en Charalá en medio de la tranquilidad, de la camaradería. Como decía Monseñor, es el orden, es la ley, pero también la esperanza. Este es un pueblo de esperanza y tenemos muchísimos motivos para seguir viendo con esperanza el futuro de Charalá y de Santander.
 
El país tiene que saber que en este municipio de cerca de 11 mil habitantes, hay no solamente una proeza patente, también hay un futuro, unas posibilidades, hay un desarrollo seguro, por eso estamos acá todos los representantes del Gobierno Nacional, en nombre del Presidente Duque, diciéndole a Charalá, aquí estamos, aquí está el compromiso nuestro y el de todo el gobierno con cada una de las áreas: las tecnologías de información y comunicaciones, la salud, la educación, la justicia, todas son áreas que tienen que volcarse sobre Charalá, sobre Santander, para permitir que los colombianos tengan más confianza y esperanza en el futuro, gracias a un Estado que cumpla a plenitud con sus funciones, y lo haga de manera eficiente, de manera transparente, de manera íntegra, como lo está pidiendo el pueblo colombiano.
 
Colombia tiene que retribuirle a Charalá su invaluable entrega. Como dije antes, fueron doscientos años de olvido, pero precisamente cuando comenzó nuestro gobierno, y ante la solicitud del gobernador Dídier Tavera, porque había quedado excluido Santander de esa Ley Bicentenaria -la ley 1916 de 2018, que se expidió en el Congreso para garantizar que los 87 municipios más relevantes en la gesta independentista quedaran incluidos dentro de estas conmemoraciones- logramos la inclusión de esta región. Lamentable, esa ley no incluyó los recursos en el presupuesto para hacer que esa conmemoración fuera efectiva, ni tampoco incluyó a Santander. El compromiso del Presidente Duque fue incluir al departamento de Santander, honrar esta Batalla de Pienta, y por eso estamos hoy acá, pero también, asignar recursos del presupuesto que se van a invertir en esos departamentos tan determinantes para la Batalla de Boyacá, como fueron Boyacá, Arauca, Cundinamarca, Santander y Casanare.
 
Yo quiero decirles a ustedes: este es un gobierno que, a pesar de las dificultades, tiene su más absoluto compromiso, no sólo de honrar la historia, sino de construir, a partir de la historia, una nueva identidad como Nación. ¿Qué somos los colombianos? ¿Qué podemos ser? ¿Qué es lo que podemos hacer todos y cada uno de nosotros para lograr esa Colombia que queremos ser en el tercer centenario? Estamos a ochenta años de que se termine este siglo, estamos empezando hoy el recorrido hacia el tercer centenario, y todos tenemos que saber que hay un papel que debemos cumplir, de tal manera que ese abandono de la historia que tanto nos duele a quienes hemos tenido la oportunidad de participar en estas actividades del Bicentenario, no puede ser una justificación para tener indolencia frente a tantos mártires, tantos héroes y heroínas.
 
Y por esa razón, lo que hemos hecho desde que comenzó nuestro gobierno, es invitar a las academias de historia, es vincularlas a todas ellas para decirles, vamos a recuperar la historia, pero lo más importante, el Presidente de la República, con la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, está en este momento trabajando para reintroducir las clases de historia en el pénsum de todos nuestros estudiantes, porque a nuestro país, lenta e imperceptiblemente, lo han hecho renegar de sus raíces, porque el abandonar la historia, como el abandonar también las clases de geografía, como el abandonar las clases de cívica, no es otra cosa que una manera lenta e imperceptible de hacernos renunciar  a nuestra identidad, a ese concepto de Nación, y es la Nación la que nos tiene que mantener unidos bajo la sombrilla de nuestras instituciones, así pues, que aquí tenemos nosotros a un grupo de historiadores, pero sobre todo a un gobierno dispuesto a que nuestros estudiantes entiendan que saber de historia no es otra cosa que conectarse con sus raíces, y que saber de historia no tiene por qué alejarnos de la modernidad, de la tecnología, de la ciencia, del progreso, del desarrollo científico. Ambas cosas son compatibles y eso es lo que está haciendo nuestro gobierno.
 
En este parque temático, que nuestra directora de Fontur, con su gran trabajo y dedicación ha iniciado hoy con el alcalde, vamos a invertir, como dijo ella, casi 13 mil millones de pesos, para reconocer el coraje del pueblo charaleño, pero también para traer turismo, porque aquí tendremos senderos peatonales, una plaza de eventos con espejo de agua, en donde estará esta maravillosa obra de arte; un centro de interpretación de la Batalla del Pienta, locales comerciales, restaurantes, mirador, tiendas de artesanías, tantos atractivos que le van a cambiar la cara a Charalá. Ya se envió el 29 de julio, la solicitud de contratación del monumento a la dirección legal.
 
Quien visite Charalá a futuro -porque con esta obra queremos precisamente fortalecer el turismo en la zona- podrá apreciar, detalladamente, la hazaña que se forjó en este suelo. Tendremos con esta obra, una manera de recordar a las generaciones futuras que la construcción de un país se hace con el esfuerzo de muchos. En el pasado, hubo que hacerla con la sangre de tantos mártires, ahora, nada justifica la sangre de los colombianos.
 
Tenemos que construir esta Nación sin sangre, con trabajo, con dedicación, con esfuerzo, con disciplina, con estudio, pero, sobre todo, con integridad. La integridad que nos permita garantizar a todos los colombianos y colombianas, que estamos incluidos, que contamos, que nuestra voz es importante, que nuestros derechos se deben tener en cuenta. Todos estos charaleños que desde los balcones salieron a apoyar hace doscientos años a nuestros libertadores, todo este pueblo que en esa expresión de rebeldía decidió frenar el avance de ese refuerzo de soldados que irían a la cita con Barreiro, todos estos balcones han sido testigos de la historia, y tienen que seguir siendo testigos de la construcción de una democracia cada vez más sólida, que garantice más prosperidad, más desarrollo, al pueblo santandereano.
 
Como decía el gobernador, el Presidente Iván Duque se comprometió, no solamente a tener hoy un evento cultural, artístico, que nos permite recordar el esfuerzo de nuestros militares y de nuestros policías, sino a hacer obras. Y esas obras están recogidas en el Pacto Bicentenario, que trabajamos con gran dedicación, con nuestra directora de Planeación Nacional, también santandereana, la doctora Gloria Alonso; y con nuestra Ministra de Infraestructura y Transporte, la doctora Ángela María Orozco. En ese Pacto Bicentenario hay 2,3 billones de pesos de inversiones del Gobierno Nacional para estos cinco departamentos. Y hay 1,3 billones de pesos, que los propios gobernadores aportaron. De tal manera, que aquí, concretamente en Santander, tenemos que lograr que esta variante Duitama – Charalá – San Gil, que por fin va a ser una realidad, permita conectar este departamento con el resto del país, y lograr que los productos de nuestros campesinos puedan salir a los demás mercados, y facilitar también que el turismo nacional llegue aquí, a Charalá.
 
Pero también quiero decirles algo, señor gobernador y señor alcalde de Charalá, los buenos funcionarios se caracterizan por gobernar pensando en el futuro, en las nuevas generaciones, y ustedes han tenido la grandeza de dedicar a este trabajo recursos importantes, sabiendo que no son ustedes los que van a cortar las cintas, pero nosotros, honraremos este trabajo, y en la memoria de los santandereanos quedará inscrito este esfuerzo de cómo asignaron recursos con vigencias futuras, pero asumieron compromisos. Y no menos que eso, es lo que pediremos también de quienes los sucedan en estos cargos. Quien aspire a llegar a esta gobernación y a esta alcaldía, debe saber que su compromiso es continuar trabajando de la mano del Gobierno Nacional, para que estas obras se realicen y para que vengan nuevas obras, las de los colegios que nos han dicho acá, las obras que se requieren para que haya mejor educación superior y seguir trabajando en todos los monumentos.
 
La Ministra de Cultura viene haciendo un trabajo extraordinariamente importante por todo el país, y por supuesto, el Ministerio de Turismo, porque en ese Pacto Bicentenario se adjudicaron cerca de 300 mil millones de pesos, para el turismo en estos cinco departamentos. Entonces, cada cosa que se haga, va a requerir en el futuro, el trabajo de la mano con alcaldes y gobernadores.
 
Quiero agradecer esta representación que hicieron en el día de hoy, y decir que lo que significó Pienta y lo que significó Charalá, fue muchísimo más allá que una victoria militar, porque desde el punto de vista estrictamente militar, no se ganó esa batalla en Pienta, pero sí se ganó lo más importante, que fue frenar ese refuerzo de 800 soldados que, con el coronel Lucas González -uno de los más sanguinarios que tuvo el ejército realista y que ocho días antes había ordenado el fusilamiento de Antonia Santos y de sus compañeros- tenían como objetivo reforzar las tropas de Barreiro. Y fue el pueblo charaleño, que salió con palos, con machetes, en condiciones desiguales, sin armamento, a entregar su vida.
 
Se ganó la Batalla de Boyacá, gracias a que aquí tuvimos, ni más ni menos, escudos humanos que frenaron el avance de las tropas realistas. Fueron muchas mujeres, muchos niños, muchísimos hombres, cerca de cuatrocientos, de los que tenemos que honrar su memoria, y la mejor manera de honrarla, es trabajando todos por lo que esos ancestros lucharon y entregaron su vida. ¿Y cuál fue el propósito? Construir precisamente una Nación, una Nación libre, una Nación soberana, pero también una Nación de progreso que garantizara la dignidad de cada uno de los ciudadanos. Y en esa materia, todavía tenemos muchas tareas pendientes. Colombia es un país que ha progresado, y tenemos que reconocerlo, pero todavía nos falta avanzar mucho más para lograr el progreso económico, social, el progreso humano de todos y cada uno de nuestros ciudadanos y el reconocimiento a la dignidad y a las condiciones iguales de todos y cada uno de ellos.
 
Por esta razón, quiero decir, en nombre del Presidente Iván Duque, que invitamos a todo el pueblo colombiano a honrar lo que hicieron nuestros antecesores. A trabajar todos los días, sin descanso, con integridad, esforzándonos por sacar adelante a Colombia, para que este país tenga ese reconocimiento internacional, gracias a su laboriosidad, a la inteligencia de su gente, a la solidaridad del pueblo colombiano que hoy está demostrando generosidad frente a la tragedia que viven nuestros hermanos venezolanos. Que sigan siendo esos valores los que siempre representen a Colombia ante propios y ante extraños.
 
Nosotros hemos capoteado momentos difíciles, pero sin duda, cada uno de los colombianos que se levanta todos los días a trabajar con integridad, honestamente, a sacar adelante una familia con valores, nos muestra que todos los esfuerzos que hemos hecho hasta hoy, han valido la pena, y que seguimos esforzándonos todos los días para que esa Colombia del tercer centenario, con la ayuda de Dios, sea un país seguro, justo, educado, emprendedor, desarrollado, un país incluyente, que recoja por igual a hombres y mujeres, porque ese es el país que nos va a garantizar la paz que todos queremos y que todos merecemos.
 
Y qué más importante que transmitir como legado a las nuevas generaciones, la cultura, los valores de nuestro pueblo. Por esa razón, tenemos que estar hoy, todos nosotros, a la altura de las nuevas circunstancias, a la altura de lo que significa este siglo XXI y decir: somos capaces de hacer que se compagine la modernidad, con los valores que nuestra sociedad, desafortunadamente, ha abandonado tanto, como abandonó las clases de historia. Tenemos que volver sobre esos valores fundamentales: el respeto, la familia, la educación, el trabajo honesto, el esfuerzo sincero por entender que en cada uno de los demás hay un hermano, hay otro colombiano, y que ser colombiano es algo que hoy nos hace sentir más orgullosos, y por eso, hoy nos sentimos más colombianos que nunca.
 
¡Muchísimas gracias!

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