Especiales Vicepresidencia

Columna

Más mujeres, más democracia.

​Por: Marta Lucía Ramírez
Vicepresidenta de la República

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de avalar listas únicas de mujeres para las próximas elecciones regionales marca un hito.  Representa un paso fundamental en el aún largo camino por romper la inequidad que ha afectado históricamente la participación de las mujeres en la actividad pública de nuestro país.

En desarrollo de las políticas del Gobierno del Presidente Iván Duque, defendí ante el CNE la legalidad de esas listas, en el entendido de que el espíritu del artículo 28 de la Ley 1475 del 2011 -que señala que "las listas donde se elijan 5 o más curules para corporaciones de elección popular o las que se sometan a consulta, exceptuando su resultado, deberán conformarse por mínimo un 30 por ciento de uno de los géneros"-, tiene por fin abrir espacios a las mujeres para romper la brecha y no limitar esa participación.

En cumplimiento de mandatos constitucionales y legales, esa norma promueve una discriminación positiva que no solo es necesaria, sino urgente en nuestro país, pues a pesar de que las mujeres somos mayoría (el 51,4% de la población, según el censo del 2018), la llegada a los cargos de elección popular está lejos de las cuotas mínimas del 30 por ciento establecidas por la Ley de Cuotas para la Función Pública. En la misma vía, los magistrados del Consejo Electoral declararon ilegales las listas solo conformadas por hombres.

Así, como lo expresamos en el debate del CNE, sobre las listas en las elecciones regionales del 2015, las mujeres lograron solamente el 15 por ciento de las gobernaciones y el 12 por ciento de las alcaldías. En las asambleas departamentales, por cada 100 hombres elegidos hubo 16 mujeres, y en los Concejos Municipales, la proporción fue de 100 a 17.  Y para las elecciones del próximo 27 de octubre, las mujeres representan el 37,2 % de los 117.822 candidatos inscritos.

Estas cifras demuestran claramente que el país debe pasar de las buenas intenciones y de las declaraciones políticamente correctas, a los hechos. Tanto en política,  como en economía, educación, remuneración del empleo y en muchas esferas de nuestra vida social, se siguen perpetuando condiciones y discursos que reducen espacios participativos a las mujeres. Y es claro que con esta situación no solo pierden ellas, sino el país.

Para aterrizar a nuestra realidad la reciente decisión del Consejo Electoral y cumplir los mandatos constitucionales y legales, seguiremos impulsando el programa “Más Mujeres, Más democracia”, que busca crear oportunidades reales para las candidatas que aspiran a ser elegidas el próximo 27 de octubre, y abrir espacios de formación y acompañamiento para quienes asuman cargos de elección popular el próximo 1 de enero.

Desde la Vicepresidencia de la República seguiremos contribuyendo en el fortalecimiento de la participación y la representación política de las mujeres, piezas fundamentales de cualquier democracia. Así le apostamos al crecimiento económico y al desarrollo social del país.

Publicado en El Espectador https://bit.ly/2OvkoKn

Relacionadas