Especiales Vicepresidencia

Columna

Generar confianza para crear riqueza

Por Marta Lucía Ramírez de Rincón
Vicepresidente de la República

El Foro Económico Mundial publicó los resultados del Índice Global de Competitividad para 2019, ubicando a Colombia en la posición más alta que ha ocupado en los últimos 14 años, el cuarto país más competitivo de América Latina y la economía número 57 de los 141 países medidos. Particularmente, el Foro resaltó la mejoría de Colombia en 10 de los 12 pilares, demostrando su avance integral en instituciones, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud, tamaño del mercado, dinamismo empresarial y la adopción de TICS. 

Esta mejora integral está en concordancia con los esfuerzos que desde el Gobierno hemos adelantado, con iniciativas de transformación contenidas en la Ley de Financiamiento, el Plan de Desarrollo y los Pactos por el Crecimiento, que empiezan a rendir sus primeros frutos. Se trata de una tendencia generalizada, que muestra que el mundo está viendo a Colombia con optimismo, entusiasmo y confianza. El Foro ya había mejorado la perspectiva de Colombia en el Índice de Competitividad Turística del puesto 62 al 55 y el Institute for Management and Development mejoró la posición del país en su Índice de Competitividad, del puesto 58 al 52 y del 59 al 58 en el Índice de Competitividad Digital. 

Las economías del mundo han empezado a notar las políticas implementadas por el Gobierno de Colombia, y, si bien todavía tenemos mucho por mejorar para lograr un país justo, moderno, competitivo, con equidad regional y con oportunidades para todos, también cabe preguntarse si, al interior del país, está creciendo un germen de pesimismo promovido por intereses personalistas, que no refleja la realidad, ni lo que muestran los indicadores internacionales.

Colombia se erige como un líder en materia de estabilidad económica y política. Somos un país que le ha apostado a mantener una regla fiscal que asegure viabilidad económica a largo plazo, respeto por la legalidad que le dé tranquilidad a los ciudadanos y estabilidad jurídica que asegure una senda de crecimiento en el largo plazo. Ello contrasta con el oportunismo, populismo y amarillismo que tanto está afectando a nuestra región, a sus economías y a sus instituciones.  

Nos encontramos en un momento único en nuestra historia. Debemos pensar a Colombia en grande y convertirla en una potencia regional de tamaño medio, sin caer en populismos ni cantos de sirena. Tenemos un país con grandes condiciones para convertirse en un actor internacional importante, en todos los sectores de la economía. Por ello, le hemos apostado a la diversificación económica y de nuestras exportaciones. Sabemos que, con más crecimiento agrícola, desarrollo manufacturero y mejores servicios, vamos a convertirnos en una potencia a nivel regional. 

Las cifras económicas lo demuestran. Nuestro crecimiento económico es cinco veces mayor que el del resto de la región, la inversión extranjera directa creció en 68% para el primer trimestre de 2019 y la infraestructura presenta un crecimiento del 13.9%. Tenemos muchos motivos para sentirnos optimistas, generar crecimiento, inversión e innovación, pero especialmente, convertirlo en equidad y traducirlo en generación de empleo para brindarle más oportunidades a los colombianos. 

Siguiendo los pilares de legalidad, emprendimiento y equidad estamos totalmente comprometidos con la generación de confianza en Colombia y entre los colombianos. En el Gobierno del Bicentenario, cuando debemos sentirnos más colombianos que nunca, debemos actuar de acuerdo con nuestro compromiso por el país, trabajar para generar equidad y unirnos en torno al propósito del crecimiento económico. El mundo cree en Colombia, es tiempo que nosotros demostremos que hacemos lo mismo. 

Publicado en El Tiempo https://bit.ly/32d2hgj​


Relacionadas