Especiales Vicepresidencia

Discurso

Palabras de la Vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez en la II Cumbre de Diálogo Social organizado por la Procuraduría General de la Nación

Ríonegro, Antioquia. 24 de abril de 2019
 
Muchísimas gracias.  Quiero confesar que el Presidente de la República le contó al Procurador a las 7 de la mañana sobre las razones de fuerza mayor por las cuales no pudo acompañarlos hoy; a mí me contó a las 6 de la mañana que por razones de fuerza mayor esperaba que yo lo representara en esta reunión.
 
Me alegra tener la oportunidad de participar acá con ustedes, y yo suelo ser un poco equivocada políticamente, entonces no me resigno a tener aquí al padre Francisco de Roux y no pedirle que él nos haga una breve oración a ver si somos capaces de poner acá todos lo mejor de nuestra capacidad para que hagamos el propósito de que este dialogo en esta mesa y el dialogo al que estamos invitando a todos los ciudadanos sea un dialogo sincero, constructivo, un dialogo en que tengamos la voluntad de transformar este país con un sentido ético, con un propósito noble, con una visión trascendente de la Colombia que queremos a partir de las diferencias; porque como bien lo decía el Procurador no se trata de pretender que todos pensemos igual y lleguemos a conclusiones idénticas, se trata que a partir de las diferencias seamos capaces de construir pensando en qué es lo que merece nuestro país, el país de hoy, la nación que esperamos que de aquí al tercer centenario sea ese país fuerte y esa nación próspera, con un gran liderazgo internacional y sobre todo con un nivel de vida adecuado para todos los colombianos; un nivel de vida que nos permita corregir esta profunda desigualdad social, cerrar la brecha que existe entre nuestras regiones y cerrar la brecha que existe contra las mujeres y lograr un dialogo que sirva para construir.
 
Le pido Padre de Roux, ponga todas sus palancas que tiene arriba a ver si este diálogo de hoy aquí en Quirama, como bien lo decía el alcalde, han pasado muchas cosas de los que estuvieron acá reunidos hace cientos de años y décadas, nos sirven a todos para que lo nuestro sea lo que sirva a los que vendrán dentro de décadas y cientos de años.
 
Saludo con un gran afecto, en primer lugar a tres mujeres, acá hay mujeres extraordinarias, importantes y hombres extraordinarios e importantes, pero tres que me consta que han hecho un trabajo silencioso, a través de bambalinas pero siempre efectivo y siempre procurando lo mejor para nuestro país. En primer lugar quiero saludar a la Ex primera Dama, Lina Moreno de Uribe; también saludar a nuestra Procuradora delegada que ha hecho todo este trabajo que nos permite estar hoy aquí reunidos, a Miriam Méndez y también a Lina de Nicholls que desde su trabajo desde el sector empresarial, con un perfil bajo, muchas veces ha logrado este milagro antioqueño que señalaba el alcalde, y es que tenemos los empresarios más exitosos pero también quizás los empresarios más comprometidos con hacer una construcción social diferente que la está reclamando Colombia hace muchos años.
 
Saludo a nuestro anfitrión de hoy, al Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, felicitarlo por esta iniciativa que nos permite estar acá reunidos; al Contralor General, Carlos Felipe Córdoba, felicitarlo también por este trabajo extraordinario que está haciendo para lograr una Contraloría más efectiva que permita proteger los recursos públicos y lograr esa eficiencia del uso de los recursos en las entidades del Estado.
 
Saludo a nuestro anfitrión, el Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez; al Defensor del Pueblo el Doctor Carlos Negret; al padre Francisco de Ruox; a todos los compañeros de gobierno nacional; a los representantes de la comunidad internacional; a Erika Bohórquez, Subdirectora de la Organización de Estados Iberoamericanos; al Director Adjunto de la Organización de Estados Iberoamericanos, Carlos Zuluaga; a todos nuestros queridos alcaldes; de Carmen de Viboral, de Rionegro, de Toribio; a los distintos líderes indígenas de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales, palanqueras; centros de pensamiento; a los integrantes de partido político de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, Farc; a los distintos ex ministros de estado que nos acompañan; compañeros y amigos; a Luis Mejía; a Juan Mayer; Claudia Jiménez; Juan Lozano, a todos ustedes.
 
Esta intervención improvisada para mí en el tiempo, pero producto del trabajo y de la compenetración que tenemos con el Presidente Iván Duque la voy a dar tratando de seguir unas notas que él mismo tenía preparadas para compartir hoy con ustedes; pero sobre todo quisiera hacer una reflexión que hicimos también en la reunión de Cerrito. Cuando estamos hablando de diálogo social lo importante es entender que en el diálogo tiene que haber un intercambio de ideas, y que el intercambio de ideas tiene que ser con firmeza, seguridad, contundencia, inclusive es válido que el intercambio de ideas se pueda hacer de manera acalorada, pero lo importante siempre es que este intercambio de ideas se haga de manera veraz, sincera, con una verdadera intención, y la intención sea la de solucionar los problemas que aquejan a nuestro país y de encontrar el mejor camino que nos conduzca a lograr esa Colombia segura, justa, educada, emprendedora, incluyente porque ese es realmente el recorrido que tenemos que hacer para lograrlo, esa Colombia en paz que todos queremos.
 
En este diálogo sincero y con buena intención es necesario ser creativos, hay que tener la capacidad de salirnos de los lugares comunes, de los escenarios de confort, ponernos en los pies del otro, como se dice, para lograr que haya mejores resultados, en donde podamos construir con los aportes de cada uno de nosotros.
 
Es muy importante entender que este diálogo social es algo en lo cual el gobierno del presidente Iván Duque ha estado comprometido desde la campaña y desde el primer día de gobierno. Creemos que el diálogo social es la manera más efectiva de construir porque tenemos que cambiar maneras de construcción que ha sido equivocada, pero en este diálogo ha habido siempre la permanente búsqueda de soluciones para estas dificultades que tiene Colombia.
 
Creemos que a través del diálogo debemos prevenir conflictividades nuevas, tenemos que ser capaces de prevenir protestas que resulten convirtiéndose en vías de hecho; y creemos que es necesario diferenciar el diálogo social de la protesta social y que hay una tendencia muy grande a confundir, y son dos maneras de expresión y manifestaciones de disenso totalmente diferentes.
 
El gobierno del presidente Iván Duque es un gobierno que desde el comienzo ha insistido en la necesidad de lograr convocar a la ciudadanía, aquí no se trata simplemente de administrar el ejecutivo, de liderar el Estado, sino de ser capaces de liderar unas transformaciones necesarias en la actitud de la ciudadanía; y por eso es un gobierno que todo el tiempo ha estado diciendo: hay que construir un futuro y hay que construirlo entre todo, esto no puede ser lo que esperamos los ciudadanos a ver qué hace el gobierno, o en qué momento se equivoca el gobierno para salir a cobrar la cuenta, sino cómo entre todos entendemos que somos actores, que tenemos una responsabilidad, que tenemos que partir de la construcción, y por esa razón el Presidente de la República el día de su discurso de posesión dijo textualmente: quiero gobernar a Colombia con valores y principios inquebrantables que nos permitan superar las divisiones de izquierda y de derecha, superar con diálogo popular los sentimientos que invitan permanentemente a la fractura social, quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir y nunca con el de destruir.
 
Y ese ha sido el talante de este gobierno. Al día siguiente de la posesión el Presidente Iván Duque tuvo un diálogo con el sector productivo en San Andrés; el tercer día de gobierno, en Tibú en el Catatumbo, en un lugar tan difícil en nuestro país; también estuvo con el Procurador, con el Defensor del Pueblo, con la Vicefiscal, con varios representantes de los organismos internacionales y de los embajadores en Apartadó, el 23 de agosto, en el marco de la mesa por la protección de la vida y en ese encuentro se suscribió un acuerdo que se viene trabajando de manera articulada para lograr proteger eficazmente la vida de todos los ciudadanos, para ser capaces de anticiparnos con más efectividad a las amenazas que exista contra la vida o contra la integridad de cualquier colombiano y particularmente contra la vida y la integridad de los líderes sociales en nuestro país.
 
El gobierno ha estado dedicado a este diálogo social con los distintos actores y sectores, ha habido un trabajo permanente en las regiones. Quisiera insistir, tenemos un Plan Nacional de Desarrollo, y esa es la razón de fuerza mayor por la cual el Presidente no pudo acompañarlos en esta cita tan importante, porque tenemos un día crucial para el buen suceso de este Plan de Desarrollo en el Congreso, y este Plan de Desarrollo que se llama: Pacto por Colombia Pacto por la Equidad, este no es un nombre más, este no es un rótulo adicional del Plan Nacional de Desarrollo, esto lo que está significando es esa invitación del gobierno a que todos hagamos un pacto por ese país trascendente, por ese país que merecemos y que queremos para el largo plazo, y en ese Pacto por la Equidad lo más importante es reconocer que ninguno de nosotros está satisfecho con el país que tenemos hoy, que todos sabemos que hay grandes deficiencias, que todos sabemos que adolecemos de una institucionalidad en la cual hoy pocos ciudadanos confían y esa desconfianza ciudadana tiene consecuencia, esa desconfianza ciudadana implica muchas veces que los ciudadanos no estén dispuestos a defender el sistema democrático que tenemos y por fortuna tenemos en Colombia democracia, lo que pasa es que en ese pacto por Colombia tenemos que comprometernos todos a fortalecer cada día más esa democracia, una democracia más profunda, incluyente, una democracia que a todos nos garanticen nuestros derechos, pero también una democracia que a todos nos exija el cumplimiento de unos deberes, porque de eso se trata el verdadero diálogo social, entender que todos somos sujetos de derecho, pero todos también debemos ser sujetos de obligaciones; no se vale estar exigiendo todo el día sin estar dispuesto a hacer lo que le corresponde a cada ciudadano.
 
Y por eso para nuestro gobierno es tan importante haber definido estos tres pilares: en primer lugar, nos corresponde a todos como ciudadanos el cumplir la ley, aquí no podemos estar nosotros aspirando a los derechos, pero dándonos la licencia de escoger si cumplimos o no la ley, qué norma nos conviene o no, o de qué manera evadimos el cumplimiento de las normas. Este pilar del cumplimiento de la ley de un país con legalidad es un pilar esencial para lograr el progreso de Colombia, y yo iría más allá, es que a través del cumplimiento de la ley nosotros tenemos que lograr que Colombia entienda que hay que cumplir, cumplir con el respeto, el respeto a la palabra empeñada, a los contratos; aquí la mayoría de ustedes que son empresarios cómo podrían andar uno por el mundo empresarial si no cumplen los contratos, si no cumple con sus trabajadores, si no cumple con la palabra empeñada, y esa cultura del respeto a la ley, el respeto al otro, a la integridad del otro, al pensamiento del otro es algo que resulta esencial lograrlo en Colombia.
 
El segundo pilar el del desarrollo empresarial. Nosotros somos un gobierno que se la juega a fondo por lograr promover cada día más el desarrollo empresarial, pero no solamente el de los empresarios que existen hoy, queremos que cada joven, cada mujer, cada campesino pueda tener una visión empresarial de su actividad productiva, económica y empresarial, y por eso es tan importante este pilar del emprendimiento porque creemos que con mayor desarrollo empresarial, con reglas de juego claras, transparentes, estables, adecuadas, vamos a ser capaces de generar más trabajo, más empleos e ingresos dignos porque en últimas todo esto se trata de garantizar una vida digna para cada colombiano; y no hay nada que afecte más la dignidad de un ciudadano que depender de la limosna estatal, depender del beneficio que se le otorga a unos, dependiendo de la cercanía que haya tenido al poder y eso es que tenemos que romper nosotros en Colombia, es garantizar a todos el derecho a una vida digna a partir de su trabajo, de sus capacidades, del reconocimiento de su aporte a la sociedad, y claro que hay que ayudar a muchos en esta sociedad, a los más pobres, ancianos, pero aquí lo que tenemos que lograr es que a través de ese desarrollo empresarial haya los trabajos que necesitamos para tener una vida digna.
 
Y el pilar de la inclusión social. También es importante el diálogo social para lograr un país incluyente, en todo el sentido de la palabra y por eso también es importante este Plan Nacional de Desarrollo, porque éste es un Plan de Desarrollo que está convocando a hacer una mirada diferente de nuestro país. Les confieso que no me gusta cuando la gente dice: es que es la primera vez que tal cosa, es la primera vez que tal otra, pero realmente es la primera vez que un Plan Nacional de Desarrollo está concentrado en las regiones, y lograr que el desarrollo de Colombia se haga desde la periferia hacia el centro y lograr que no haya ningún lugar de Colombia en esté marginado de las posibilidades del progreso, y eso es fundamental para que en este diálogo entre regiones, entre ciudadanos seamos capaces de construir este país, aprovechando el potencial que hay en cada rincón de Colombia y también en cada ciudadano.
 
El talante de este gobierno ha sido el de dialogar permanentemente, el Procurador decía hace un momento, cómo hubiera sido si hubiéramos tenido un diálogo preventivo con las comunidades indígenas, pero es que siempre hemos estado abiertos al diálogo con las comunidades indígenas, el 9 de agosto, dos días después de la posesión de este gobierno, el Presidente de la República invitó a la Casa de Nariño a los líderes de los pueblos indígenas para dialogar con ellos; en ese diálogo con un gran liderazgo de la Ministra del Interior se conformó un equipo técnico del gobierno, hay una mesa técnica que está revisando permanentemente las peticiones de la comunidad indígena del Cauca porque sabemos que ha habido una gran cantidad de incumplimientos frente a estas peticiones, pero también tenemos que sincerar este diálogo.
 
Lamentablemente cuando uno sabe que se están haciendo acuerdos que son incumplibles también sabemos que allí no ha habido sinceridad en ese diálogo del pasado, y esa es la realidad con la que nos hemos encontrado, por esa razón este gobierno ha querido, a través de esa mesa técnica, encauzar las conversaciones de manera constructiva, solucionar las aspiraciones que tienen los pueblos indígenas de Colombia, todos, no solamente los del Cauca; ayer, por ejemplo, estaba hablando también con algunos representantes de los Arhuacos y de los Kankuamos y resulta que también al interior de los pueblos indígenas hay diferencias y hoy que tenemos nosotros que lograr que a los pueblos indígenas, así como los afrodescendientes y todas las etnias tengan acceso a sus derechos, pero también que seamos capaces de preservar esas culturas, esa autenticidad étnica, lograr que el desarrollo no terminé borrando esa riqueza multiétnica y cultural que tenemos en nuestro país; pero claro que sí a habido ese diálogo de manera permanente, el gobierno se ha reunido con los alcaldes de distintos municipios y con los gobernadores de los cabildos indígenas; pero otra cosa diferente es cuando desafortunadamente el diálogo, que supone muchas veces un proceso que toma unos tiempos porque no necesariamente las soluciones son inmediatas, sobre todo cuando las tareas pendientes llevan décadas, siglos pendientes, entonces esto requiere de un proceso hacia adelante y en ese proceso ha estado el gobierno, pero repito, es diferente cuando este diálogo se transforma en una ruptura de la conversación constructiva para generar vías de hecho.
 
Quiero entrar al punto de la protesta social, porque no debemos confundir el diálogo social con la protesta social, son dos derechos, son dos necesidades que tiene una sociedad pero obviamente generan consecuencias diferentes. La protesta social, quisiera inclusive recordar, el diálogo social está previsto en nuestra normatividad jurídica, al igual que también la protesta social, tenemos un país lleno de leyes, ojalá que este principio de la legalidad en la que creemos tanto con el Presidente Duque, lo aplicáramos porque si por lo menos aplicáramos la ley que tenemos, viviríamos mucho mejor y viviríamos como un país que evoluciona permanentemente, entonces en el artículo 37 de la Constitución Nacional está previsto el derecho a la protesta social, el derecho a reunirse y a manifestarse pacíficamente, pero también tenemos una ley estatutaria que es la ley 1757 del 2015, en la cual se define el diálogo social como un mecanismo democrático para lograr una mayor participación ciudadana y el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil para promover la interacción, la comunicación, la consulta permanente sobre políticas públicas, tanto a nivel nacional como a nivel territorial.
 
Y esto es importante porque en este diálogo social, como está previsto en nuestra legislación, esa interacción que se quiere promover tiene que ser una interacción constructiva, aquí hay un punto de contacto definitivamente, pero, por otro lado, tiene que ser un diálogo que sea compatible con los derechos de los demás ciudadanos, no podemos pretender que los derechos individuales estén por encima de los derechos colectivos y los de los demás. Tenemos que respetar esa compatibilidad y por eso cuando hablamos de protesta, esa protesta pacífica tampoco puede convertirse en un mecanismo para bloquear la gobernabilidad, la protesta no puede ser un mecanismo que bloquee ni la gobernabilidad, ni impida el ejercicio de los derechos de los demás, no impida tampoco el funcionamiento normal de la sociedad; la protesta, que debe ser pacífica, no puede pretender imponer políticas públicas, ni mucho menos la protesta puede pretender o administrar el Estado o imponer decisiones por las vías de hecho.
 
Esto es importante tenerlo en cuenta porque desafortunadamente cuando encontramos que el diálogo que se interrumpe abruptamente para generar vías de hecho, estamos en un escenario que es distinto, y que creo que es importante que en esta mesa  se analice con toda la realidad, con rigor y con claridad para ver de qué manera logramos nosotros seguir trabajando la problemática que hay en distintas regiones de sectores de la sociedad, sin validar vías de hecho que a todos nos afecta y que al país le cuestan enormemente; y el principal costo no es el económico, es el costo en la credibilidad que tienen los ciudadanos en esta institucionalidad y cuando hablamos de institucionalidad somos todos, son las organizaciones de la sociedad civil, son los sectores empresariales, es el Estado, se pierde la credibilidad y se pierde el sentido de una sociedad, de lo que significa realmente una nación.
 
El gobierno del presidente Iván Duque ha estado en una disposición permanente al diálogo, lo ha tenido clarísimo, por ejemplo, con los distintos sectores, el Ministerio de Trabajo, las subcomisiones departamentales de concertación de políticas salariales y laborales, en el año 2018 hubo 295 reuniones en desarrollo de los planes de diálogos social lideradas por la Ministra de Trabajo, 147 reuniones se dieron durante el segundo semestre del año pasado, es decir,  recién asumimos el gobierno, se han venido desarrollando temas tan importantes como el derecho fundamental al trabajo, el trabajo decente, el diálogo social y la participación de los sindicatos, y aprovecho para felicitar a nuestros amigos de la Colombiana de Empaques, como bien lo decía el alcalde Federico Gutiérrez, ese es un ejemplo de cómo el sindicalismo puede trabajar de manera constructiva en ampliar el horizonte de las empresas y generar más riqueza, riqueza bien habida y generar a través de la riqueza progreso para la sociedad y progreso para sus trabajadores.
 
Se ha venido trabajando también por parte de la Ministra en la prevención de conflictos sociolaborales, de seguridad, la seguridad en la salud, en el trabajo, en la implementación de líneas de política pública que beneficien a trabajadores y empresarios. En diciembre, por ejemplo, después de muchas horas de diálogo con el sector privado y las centrales de trabajadores del sector privado como la CGT; la CTC y la CDP en representación de los pensionado, se le anunció el país un importante acuerdo sobre el salario mínimo y el auxilio de transporte; y aquí está el Presidente de la ANDI, que siempre he tenido una actitud constructiva a pesar que no siempre ha coincidido con el interés del sector empresarial tan importante que representa, porque todos sabemos que el interés del sector empresarial requiere condiciones de competitividad que nos permitan estar de igual a igual frente a los empresarios del resto del mundo, y sin embargo encontramos esa actitud dispuesta, constructiva del propio presidente de la ANDI para lograr ese aumento del salario mínimo del 6% que ha sido el aumento más significativo de los últimos 25 años y así mismo un aumento en el subsidio de transporte del 10%, que ha sido el más importante de los últimos 14 años.
 
Ha habido mesas de diálogo con los rectores y los estudiantes el pasado 14 de diciembre para fortalecer la educación superior pública en nuestro país; se ha tenido varias reuniones, 13 recientemente, en los distintos espacios para abordar temas tan importantes como el financiamiento para nuestros estudiantes, las políticas de desarrollo de ciencia, tecnología e innovación. En el Ministerio de Comercio Exterior, en el Ministerio de Industria, en cada uno de los ministerios del gobierno nacional hay esta orientación permanente del Presidente, hay que dialogar con todos los sectores para encontrar soluciones que le permitan a Colombia el progreso a nivel sectorial, regional y de esta manera prevenir una nueva conflictividad, y sobre todo que haya esta tendencia a que todo se tiene que solucionar con protestas, y sobre todo esta tendencia que algunos tienen, y es evidente, a mantener al país en modo protesta. 
 
No nos equivoquemos, el modo protesta es algo que no le conviene a Colombia, es algo que distrae la atención de todos, de los empresarios, de los funcionarios del Estado, de los operadores de la justicia, de cada uno de nosotros porque a través del modo protesta lo único que se hace es afectar la gobernabilidad, afectar la economía y generar una animosidad social que no conviene a la Colombia que todos queremos.
 
Durante este gobierno se han celebrado 25 Talleres Construyendo País, ha habido presencia en 81% de los departamentos de Colombia, 57 mil ciudadanos han participado directamente en estos Talleres Construyendo País, 715 alcaldes han tenido la oportunidad de pararse delante de su comunidad, expresar sus solicitudes, manifestar sus preocupaciones y lograr atención por parte del Gobierno nacional. Ha habido muchas meses de trabajo recientemente. Y también ha habido un diálogo social muy importante en los ETCR, los Espacios Transitorios de Capacitación, porque realmente es muy importante entender la expectativa que tenemos todos los colombianos es que este posconflicto salga bien, el Presidente de la República estuvo en Pondore, la Guajira; en La Paz, Cesar y en Icononzo, Tolima, estuvimos hace 3 semanas, varios miembros de la comunidad internacional nos acompañaron y ahí ha habido un diálogo permanente del Gobierno nacional con los excombatientes, con los líderes de las comunidades en las cuales se han ubicado estos espacios territoriales de capacitación, y en este diálogo el Presidente ha insistido en la necesidad de lograr que la reincorporación de los antiguos combatientes al Estado, y sobre todo a la sociedad, se logré de manera constructiva, pero que eso sí, este gobierno será implacable en exigir que ninguna persona sienta que tiene licencia para reincidir en la violación de la ley. Aquí no podemos nosotros estar siendo este doble discurso de que queremos avanzar hacia la paz, el progreso, la concordia, pero sintiendo que hay unos que tienen licencia para haber violado la ley o para reincidir en las violaciones de la ley.
 
Ha habido un diálogo permanente de este Gobierno con los taxistas, por ejemplo, sector también con aspiraciones absolutamente naturales a que la tecnología no los borre del mapa y a que podamos hacer coexistir todos estos avances tecnológicos de las plataformas con el derecho al trabajo que tienen todos ellos; lograr esa compatibilidad con la necesidad de los ciudadanos de un mejor servicio y la necesidad que tienen los taxistas por tiene su trabajo y ese ingreso digno.
 
Es muy importante insistir en que todo el gobierno del Presidente Iván Duque viene trabajando en convocar al Estado colombiano como un todo y a la sociedad para que miremos con una actitud distinta, diferente, el futuro de Colombia para que seamos capaces de tener más optimismo y más esperanza sobre ese futuro. Y hay muchas cifras que nos permiten ver con más optimismo ese futuro: en primer lugar, hay un crecimiento de este año que esperamos que esté en el 3,7%, una producción de la industria manufacturera que creció 2,8% entre febrero del 2018 y febrero de 2019; y sobre eso felicitaciones a la industria colombiana, pero tenemos que crecer más, hay que seguir creciendo mucho más; tenemos que lograr que parte del diálogo social, que también hay que tenerlo con los empresarios, no diga cómo puedes crecer más, que otros compromisos tenemos que asumir nosotros y ustedes, los empresarios, para que el crecimiento de las manufacturas no sea de 2,8% sino de 3,5%, del 4,0%, del 5,0%, porque tenemos que generar más empleos y sabemos que en esto es mucho el espacio de mejoramiento; las ventas reales del comercio han crecido también el 5,7%, muy superior al 5,0% de hace un año; el índice de confianza comercial de Fedesarrollo creció 11,3% frente al de hace un año, hoy el índice de confianza es del 31,8%, superior en 11,3% al que había hace un año; el índice de confianza del consumidor también por encima del nivel que tenían hace un año; vemos un crecimiento permanente de la inversión extranjera, un resultado muy positivo, por ejemplo, en la macrorueda Bicentenaria de negocios que desarrolló Procolombia hace dos semanas, que generó 10 mil citas, la mayoría de ellas visitantes extranjeros, empresarios internacionales, y los contactos de esa macrorueda se calcula que pueden llegar a transacciones alrededor de USD 400 millones de dólares
 
Tenemos que ser capaces de tener una mirada más esperanzadora y más optimista sobre lo que está logrando Colombia. Los anuncios recientes de las firmas  de tecnología Silicon Valley, Jumio también con una decisión de establecer en Colombia su primera operación de identificación de identidades, el establecimiento del centro de servicios de Amazon en Bogotá; muchas otras firmas de tecnología, hay todavía un espacios mayor de mejoramiento.
 
Lo importante, esta mezcla de reflexiones personales y de notas del Presidente, tenemos que lograr que el diálogo que se desarrolle hoy, mañana, siempre, sea un diálogo propositivo, constructivo y para eso se requiere que haya compromisos, ese compromiso de cada uno de las partes que tiene que estar en este Pacto por Colombia, el compromiso de los empresarios, seguir invirtiendo en el país, jugarle limpio a Colombia, como lo hacen la gran mayoría, pagándole bien a sus trabajadores, pagando sus impuestos cumplidamente; el compromiso de los trabajadores, honrar ese privilegio que es tener un trabajo formal, procurar que cada día más los colombianos entiendan que la informalidad es un mal negocio para los informales; mal negocio para la sociedad y un diálogo que nos obligue a todos a asumir compromisos y a cumplir los compromisos.
 
Quiero  agradécele a usted, señor Procurador por esta oportunidad que nos da de participar acá en representación del Gobierno Nacional, decirle: el talente de este gobierno es el de dialogar para construir, para convocar, para transformar esta sociedad, porque no estamos satisfechos con el país que encontramos pero sabemos que es un país mejor que muchos otros y sin duda un país que a nosotros personalmente nos genera esperanza, ilusiones y queremos que esa sea la actitud con la cual cada uno de los que están en esta mesa ojala pueda participar en sus reflexiones a partir de ahora.
 
Muchísimas gracias.

  

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