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OEA, ente para proteger democracia de corrupción

Columna de Opinión


Por: Marta Lucía Ramírez
Vicepresidenta de la República

Para la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, la OEA debe “diseñar nuevas formas de trabajo que generen alertas tempranas y soluciones inmediatas"
 
La Organización de Estados Americanos (OEA) celebra hoy su 49 Asamblea General en Medellín. Esta Asamblea debe unir a sus 34 países miembros en torno a una clara y decidida defensa de la democracia en las Américas que involucra una lucha frontal contra la corrupción y el narcotráfico y contra los regímenes que se esconden detrás de estos flagelos.

Durante estos 71 años de existencia, la OEA ha hecho invaluables aportes en materia de paz, seguridad, desarrollo y transparencia, superando tiempos difíciles por cuenta del “socialismo del Siglo XXI” que se dedicó a golpear su institucionalidad y a cuestionar su legitimidad, montando organismos paralelos tan efímeros como inútiles.Para el caso particular de Colombia, como país fundador de la OEA, este organismo ha sido un aliado estratégico mediante su apoyo con las misiones de observación electoral, las misiones especiales para la paz y los derechos humanos en el marco del conflicto armado interno y su más reciente liderazgo, en cabeza de Luis Almagro, para fortalecer el cerco diplomático que le quite el oxígeno a la dictadura venezolana.

No obstante, la OEA debe renovarse para enfrentar con mayor contundencia las nuevas amenazas regionales a la democracia, mejorando antiguos instrumentos multilaterales para combatirlas y diseñar nuevas formas de trabajo para que los Estados tengamos la capacidad de generar tanto alertas tempranas como respuestas inmediatas a fenómenos que afecten el bienestar de los ciudadanos de las Américas. Sin lugar a dudas, las amenazas más latentes a la democracia hoy en día son el narcotráfico y la corrupción, que afectan la gobernabilidad y destruyen la confianza en las instituciones, elemento indispensable para las políticas públicas que impulsen la prosperidad y oportunidades para todos los ciudadanos y particularmente traer una luz de esperanza a los jóvenes y niños de nuestro hemisferio. Se requiere una acción concertada de cooperación entre los países de las Américas, entendiendo que este es un ejercicio de corresponsabilidad. Necesitamos acompañar esos esfuerzos de la construcción de un orden hemisférico más justo y equitativo. Más eficiencia en una gestión con impacto y transparente.

"Millones de venezolanos huyen de su país como consecuencia de las acciones de una dictadura que socavó el imperio de la ley..."

Corrupción

En nuestro hemisferio los diferentes escándalos por desfalcos, sobornos, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, entre otras, generan pérdida de confianza ciudadana, que es la piedra angular de la gobernabilidad, del crecimiento económico y del fortalecimiento democrático. Sin confianza no hay democracia. Venezuela es el ejemplo. Millones de venezolanos huyen de su país como consecuencia de las acciones de una dictadura que socavó el imperio de la ley, corrompió las instituciones, conformando un poder ilegítimo con vínculos con la criminalidad, destruyendo las bases de la democracia venezolana.

Ante esta tragedia humanitaria que está absorbiendo nuestro país con dificultad y solidaridad, Colombia requiere, hoy más que nunca, del apoyo de la OEA, y de su comprometido Secretario General. Se debe lograr que en Venezuela se elabore un nuevo contrato social en el que primen las libertades, el desarrollo y la democratización.

En América Latina y el Caribe debemos retomar los valores republicanos, necesitamos mantener la noción básica de democracia sin interpretaciones ni populismos de izquierda ni derecha, los cuales desfiguran ese concepto sagrado en beneficio de oportunismos políticos. Pero no nos podemos quedar ahí. Creemos en el desarrollo empresarial y estamos convencidos de que América Latina y el Caribe puede liderar una transformación social a través de alianzas público-privadas que pongan al individuo en el centro de sus políticas. Como lo ha dicho el presidente Duque, se requiere tener humanismo en esta época de transformaciones tecnológicas. Estas transformaciones deben acelerar a fondo el fortalecimiento de nuestras democracias, generar esfuerzos y mejores resultados en educación, conocimiento, ciencia, tecnología e innovación con mayor transparencia, equidad de género, creación de empleos acordes con la economía digital, competitividad y el bienestar integral de la población. La OEA es y seguirá siendo un aliado fundamental para lograr esas transformaciones.

Publicada en El  Nuevo Siglo de Bogotá

https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/06-2019-oea-ente-para-proteger-democracia-de-corrupcion 

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